"Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un «¡Ahhh!»", Jack Kerouac


viernes, 27 de julio de 2012

Resumen

Tormenta en Salamanca, en mi última noche aquí. Podría decir que lo bueno se acaba, pero sería demasiado relativo.

En cualquier caso, me voy a tomar un poco para mí la actualización de hoy. Me explico, tengo una historia comenzada, cómo no, y tengo un cierto lío de personajes, así que me he dicho: ¿por qué no hacer un poco las presentaciones de cada uno y así de paso aclaro las ideas? Por hacer algo diferente vamos.

Explicaciones rápidas, la historia es del futuro pero trato de mantener elementos realistas ante todo.


So, here goes nothing!


Principales / Los capítulos se escriben desde su punto de vista:

Carley Méndez: estudiante en una Universidad militar, va para artillera. En la historia, amiga de Clarisse Amstrong, hija del contraalmirante Amstrong. Es huérfana de María Méndez, que era comandante del crucero Carley. Tiene cierta miga la forma de cómo quedó huérfana, así como su relación con Clarisse. Como escritor digo que se trata de una chica que ha sido protagonista varias veces, desempeñando varios papeles en otras historias y eso. Al final se ha quedado en ese puesto para esta historia, creo que le pega. Si sirve de cierto referente siempre me la he imaginado un tanto como Morena Baccarin cuando llevaba el pelo corto y algo rizado (no corto del todo como son sus últimas fotos).

Derek Sullivan: hijo de Willes Sullivan, el cuál es vicealmirante de la flota en el segmento Beta Arae y comandante del acorazado Sadalsuud. Tiene cuatro hermanas, Miriam, la mayor, oficial de holocomunicaciones en el acorazado de su padre. Marta, justo detrás de él, relacionado con el Ministerio de Defensa (está por asignar el puesto, creo que era secretaria pero igual la muevo). Asheile, investigadora competente, seguramente sea especialmente buena en algún campo de las matemáticas. Y la menor, Jannet, estudiante de Biología o algo relacionado con el tema, todavía por graduarse. Toda la familia Sullivan es relevante de alguna manera. En especial Derek es recién nombrado comandante de una corbeta Skyfox y se le enviará a alguna misión que no voy a desvelar.

Claudette Rousseau: comandante del acorazado Fomalhaut y almirante de la flota del segmento Tau Oroana. No tengo mucho creado de ella, pero va a ser una persona bastante clave en la historia de principio a fin. Me la imagino con el sable de almirante siempre preparado y el pelo liso, negro y con flequillo. Mirada firme y eso, muy técnica. Es un personaje que creo que podría gustarme.

Thark Nav: un personaje que me acompaña desde mis inicios escribiendo hace años y años. Ha ocupado puestos de todo tipo, y en esta historia es un excoronel del ejército expulsado y repudiado que monta una compañía mercenaria. Él sigue siendo un soldado, así que básicamente es como un ejército privado. Es un personaje que va de la mano de otros dos míos, Thaneilan Calafalas, que no ha tenido nunca mucha repercusión, y mi gran mítico Hellstrum Orestes, que entrará en la historia fijo junto con su padre, Finakelian Orestes (y seguramente también esté mi gran Annalena Dausty, que tiene cierta relación con ambos).

Nathan Cooley: almirante del segmento Alfa Borealis, otra figura importante, como Claudette. Va a ser otro punto importante sí o sí, aunque queda por ver su protagonismo en cuanto a volumen de capítulos escritos sobre él. De todas formas, creo que se va a cargar de cierto dramatismo su parte, que me gusta.

Sarah Meyer: las tiene todas para entrar en la historia, de hecho está programada su entrada. Es una reportera (posiblemente independiente) que busca la noticia allí donde se crea. Apenas tengo nada escrito sobre ella en general, pero creo que da otra visión al asunto, algo que puede ser interesante.


Esos son principalmente la gente que por ahora tiene capítulo "propio" o tiene bien programada su entrada en la historia. Gente nombrada e importante tendré cincuenta, o más, y eso que apenas tengo nada escrito sobre el tema (aunque tengo bastante más de historia montada). Vamos, que puede quedar algo bastante enorme el asunto.

Y así están las cosas.




Jesus Burgos Lobo
Semper Fidelis

miércoles, 25 de julio de 2012

Salamanca

Pues nos ha caído una tormenta curiosa aquí en Santa Marta de Tormes, y comienza de nuevo justo ahora mientras escribo. Típica tormenta castellana, que hasta he salido sin camiseta debajo de la lluvia por el calor que hace.

Y hoy día por Salamanca, cansadillo de tanto caminar, con algunas fotos, nothing too fancy, pero con alguna sorpresa en ellas. En cualquier caso, voy a poner dos de ellas que son las menos malas.


Y ya queda menos para regresar. El viernes a las 14 cojo un autobús destino Oviedo, que llegará cinco horas después allí. Me apuesto cualquier cosa a que cruzando el Negrón me recibirá niebla, nubes y lluvia, como es habitual.

Y nada, ya no llueve, los pajarillos cantan y el sol está a punto de salir. Y yo creo que me voy a preparar otro café y a sentarme a descansar bien bien, que tengo las piernas algo molidas.

Y hasta aquí la información del frente. Por cierto, que ricas están las patatas revolconas, me encantan. Entre eso y el mosto me paso aquí media tarde de bar en bar.




Jesus Burgos Lobo
Quod natura non dat,
Salmantica non praestat

martes, 24 de julio de 2012

Yup

Había hecho una entrada que se jodió un tanto, y sencillamente me la he cargado.

No ponía nada interesante, así que no me ha molestado mucho. Me quejaba de que no tenía un día muy decente, porque estamos aquí parados en el bungalow sin hacer nada. Ayer Zamora, mañana Salamanca ciudad. Hoy nada. Piscina por la mañana, y creo que me saltaré la de la tarde, porque ni de lejos cojo yo ni un poco de color, no en vano me gustan las pieles claras. Aunque claro, comparado con como suelo estar, se podría decir que estoy moreno o algo.

Y con tanta inactividad de por medio, voy a hablar de algo que me interese, por hacer algo.

Después de unos minutos aquí sentado sin saber que poner, me parece que voy a pasar de decir nada. Necesito poner en orden mis ideas y eso, es prácticamente a lo único que me dedico desde que se terminó el curso.

Lo que realmente necesito es un hobby que me obligue a estar 100% concentrado en él. Pintar por ejemplo. Recuerdo que cuando me ponía a ello se me pasaba el tiempo volado. Ya he dado por terminado un cuadro, nothing too fancy, pero vamos, para ir probando cosinas y pasando el rato está bien, me gusta.

Lo que creo que necesito es tiempo para mi en solitario o en pareja, pero máximo dos personas. Siempre he sido independiente de mi familia, pero cada día más, me vendría bien pegarme todo agosto para mí sin preocuparme de nada y montándome los horarios e historias que yo quiera, por donde quiera, posiblemente un país remoto. Si no fuera porque agosto ya está copado por planes.

Anyway, a ver si dicen de una vez cómo cortan las clases por apellidos para este curso, porque tanta espera me está matando. Estoy seguro que va a salir bien la cosa, pero quiero que me lo confirmen. Después de eso seguro que desearé que empiece el curso de una vez.

A ver, a ver.



Jesus Burgos Lobo
Semper Fidelis

lunes, 23 de julio de 2012

Zamora


Zamora es, ante todo, una ciudad castellana.

Tiene esa tranquilidad que personalmente no me cansa. Es una tranquilidad que no agobia, como puede agobiarme la tranquilidad de los pueblos. Esta tranquilidad tiene su movimiento, sus personas caminando por la calle, sus golondrinas, a cientos, en el cielo. No me importaría vivir aquí una temporada, si tengo que decir la verdad.

Creo que no me importaría vivir en ninguna capital castellana, al menos por una temporada (posiblemente de verano). Me encantan, son tranquilas pero movidas. Hay silencio, pero el Sol le da alegría y viveza. Tienen zonas verdes muy bonitas, edificios preciosos, y me encanta el paisaje.

Mientras iba por sus calles le he sacado unas cuantas fotos, y voy a poner aquí seis de ellas que son las que más me han gustado. Están en monocromo porque da un toque que sinceramente me apasiona.








Personalmente, me gusta mucho la primera, pero la cuarta y quinta representan un lugar precioso en la zona del castillo de la ciudad, un lugar perfecto para no hacer nada y disfrutar del silencio de Castilla.

En fin, más de treinta grados de calor y subiendo, mucha tapa, mucho mosto (me contagio del espíritucastellano), el billete de ALSA comprado para regresar el viernes, y como anécdota del día, debido a que he encontrado un trébol de cuatro hojas mi padre me ha dicho que echase la bonoloto. Si la gano lo sabréis, no me volveréis a ver el pelo en una temporada, tengo mucho que visitar.

¡Disfrutad del verano!




Jesus Burgos Lobo
Semper Fidelis

domingo, 22 de julio de 2012

Buenos días


Decir que el día estaba amaneciendo era como decir que tus ojos son azules: son una afirmación cierta pero muy lejana a la realidad.

Sí, el día amanecía, pero las estrellas brillaban, junto a algún planeta aventurero, entre el cada vez más claro cielo nocturno. Hacía algunos minutos que el alba le ganaba la partida a la noche, y poco a poco podíamos ir admitiendo que se estaba haciendo de día completamente. Según escribía estas palabras, de hecho, era muy visible el aumento de claridad que se estaba produciendo. Era en cierta medida una lástima.

Unos cuervos comenzaban sus graznidos en la zona. Yo miraba a un avión cruzar el cielo, dejando su estela como una cicatriz en el manto de la cada vez menos noche.

Me había dormido a eso de las nueve y media o diez de la noche, con cosa de treinta horas sin dormir encima. Esa era la principal razón por la cual estaba ahora aquí, en el porche, con un café terminado, el notebook y una cazadora, escuchando cantos de pájaros que se despertaban. Buenos días Salamanca, buenos días princesa.

Y hoy tengo que reconocer que me he despertado muy enamorado. No sé si es algo que se pueda explicar, pero tengo el pecho cálido a pesar del frío de la mañana, supongo que se me entiende. Despertarse así en este remanso de paz escuchando a los pájaros me hace querer abandonarlo todo y vivir en un sitio como este para siempre. Si digo la verdad, una parte de mí espera que sea ella la que salga del interior, haciendo competencia al azul del amanecer y al propio Sol (mi amanecer es con la luz de tu sonrisa), y me pida que vuelva dentro con ella, a la cama. O quizás se cogería una cazadora y se sentaría a mi lado, acurrucada contra mí. Me encantaría saber cuál sería su reacción.

Como suelo decir, soñar es gratis.

En cualquier caso, al Sol le queda poco para salir. Por supuesto no hay ni una nube en el cielo, y se espera un día más caluroso que ayer. Pero yo todo el calor que necesito es el que se concentra cada mañana en mi pecho. No necesito más.



Jesus Burgos Lobo
Semper Fidelis

sábado, 21 de julio de 2012

¡Mi trébol de cuatro hojas!

Sí, sí, sí, sí, ¡sí!


¡Lo es! ¡Lo es! ¡He encontrado un trébol de cuatro hojas! La foto no está trucada ni nada parecido, es sencillamente uno de cuatro hojas.

Es genial, porque además hace años que no buscaba ninguno, y hoy, estando en la piscina (quizás debería comenzar diciendo que estoy de vacaciones en Salamanca), lo he visto. Significa mucho, porque precisamente me dije que si encontraba uno, ciertas cosas positivas me pasarían. Y ahí está, como respuesta a mis súplicas

Estoy muy contento, dado que es mi primer día por aquí. Estoy en una cabañita de un camping (Regio) al cual venimos desde hace algunos años, y que está muy bien, especialmente para cambiar de aires.


Nuestro coche (Chevrolet Aveo, de la primera versión que sacaron
del mismo)al lado de una de las cabañitas, son todas iguales.


 Y aquí estoy, sin dormir desde ayer a eso de las dos y media de la tarde. ¿Cansado? No mucho. ¿Con sueño? Bastante. Después de tomar el sol y darme un chapuzón rápido como no me lo daba desde hacía años, la verdad que estoy bastante contento con la situación. 

Pero Dios, tengo un trébol de cuatro hojas. Es justo lo que necesitaba ahora mismo, suerte. Siento que nos va a salir bien todo, y eso es genial.

Y bueno, creo que iré cortando porque, como ya digo, tengo algo de sueño y no estoy muy inspirado para hacer una entrada potente. Por ahora, sólo decir que me gusta estar de nuevo en Salamanca, pero estoy deseando volver a Oviedo. Quiero hacer un quince antes de que agosto nos coja de por medio. Aunque nos coja, querría hacer un quince.

Como sea, la fortuna nos favorece.




Jesus Burgos Lobo
Fortuna audaces iuvat

viernes, 20 de julio de 2012

Ser optimista es un tema bursátil

Siempre me había considerado una persona afortunada por dos motivos. El primero, por definición, como me gusta decir. El segundo, por experiencia, digamos.

Cuando digo que me siento afortunado por definición me refiero a que he nacido "en la parte buena del mundo", no tengo ningún problema serio, etc. Todo el mundo tiene problemas, muy pocos se libran del entorno o la genética, pero vamos, básicamente la mayor parte de nosotros somos afortunados por definición, aunque no nos demos cuenta de ello.

Cuando digo que me siento afortunado por experiencia me estoy refiriendo a que a la larga las cosas me salen bien. Digamoslo así, supongamos un comportamiento cíclico de estar bien y estar mal, de que las cosas nos vayan bien y mal. Sin duda esto es un ciclo siempre, hay momentos mejores y momentos peores. Sobre esto, añado que, debido a cómo soy, suelo fluctuar más que el resto. Mis cambios son mayores y más rápidos, tanto para bien como para mal, y no suelo encontrarme en máximos ni en mínimos durante demasiado tiempo. Pero a pesar de esto, si vemos la tendencia de cómo me han ido las cosas, ha sido claramente alcista.

Se me puede rebatir tal afirmación de varias maneras, una de ellas es que he perdido la objetividad y la visión del tiempo pasado. Es cierto, pero también es cierto que si bien no se puede saber con exactitud cuántos días malos y buenos hemos tenido, sí sabemos cómo nos sentíamos en ese momento, de media. Y por tanto diría que he tenido una clara subida en general.

Ahora viene el tema. De, digamos, medio año a esta parte, las cosas han ido cada vez mejor, y lo han hecho de forma cuasi vertical, o exponencial mejor dicho. Esto es fantástico, pero pierde cierta visión. Veamos como lo explico. Supongamos que te mueves en unos niveles de 100, y tu media de los últimos 200 días (terminología de análisis en la bolsa) da unos niveles de 80. Esto quiere decir que estás por encima de tu media a 200 días, y la está haciendo subir, porque los días más alejados son peores que los nuevos. Creo que es un poco enrevesado, pero quédemonos con la idea de que estamos en 100 y nuestra media cogiendo los niveles de los últimos 200 días son 80. Entonces supongamos que, de repente, saltas a niveles de 500, por un evento. Tu media a 200 días, debido a que tiene una gran cantidad de datos, apenas va a variar, digamos que sube a 81 (no voy a ponderar cálculos para el ejemplo). A medida que pasan los días y tú sigues por esos niveles altos, tu media irá subiendo, pero lentamente y de forma algo "extraña", debido a que no es capaz de explicar la subida como una tendencia, sino porque ha ocurrido un evento muy positivo en tu vida que ha hecho que subas + 400 en poco tiempo. Esto es, un evento que genera una subida radical es extraño y digno de sentarnos a recapacitar.

No tengo muy claro que la eplicación sea muy clara, pero yo sigo a lo mío. Con esa mentalidad, tenemos que nuestra media, la que marca la tendencia de hacia donde vamos, se mueve por niveles de, no sé, 90, y nosotros fluctuamos (con esos pequeños ciclos que decíamos antes) en torno a los 500. Planteamos pues dos hipótesis:


A) Se trata de un evento coyuntural no mantenible en el tiempo, por tanto es esperable una corrección hacia, digamos, 300 puntos, hasta encontrarse con nuestra media de 200 días.

B) Se trata de un evento estructural y por tanto, mantenible en el tiempo. Se forma entonces un salto a niveles de 500 que no se van a perder (sólo los pullback por los ciclos), y desde ellos continuaremos nuestra tendencia.


Here's the deal, y la diferencia con cómo funciona la bolsa. Mejor dicho, la simplificación. La bolsa es un mercado donde operan miles de agentes, desde el pequeño inversor de 1.000 € a la gran agencia de miles de millones. Por tanto, todos aportan su granito de arena (o su media playa) a los movimientos de dicha bolsa.

Bien, pues se da el caso particular que bajo la explicación  que antes he dado nosotros sólo somos nosotros y nuestras circunstancias, como dijo Ortega y Gasset. Es decir, lo que nosotros somos de por sí, y los factores externos que nos afectan. Estoy diciendo que, básicamente, nosotros somos dueños de cómo nos encontramos.

Sigamos el ejemplo anterior, cotizando a 500, y con la hipótesis A y B de por medio. No sabemos cuál es la cierta, y debemos reconsiderar las posibilidades. Lo hacemos, pero debemos mantener en la cabeza que sólo actuamos nosotros mismos sobre dicho mercado. Es decir, si apostamos a la baja, bajará, y si apostamos al alza, subirá, por el simple hecho de ser el único agente involucrado. Es cierto que puede sucedernos un evento aleatorio positivo o negativo, pero como en todo, hay que saber asumir riesgos que siempre van a estar ahí.

Vale, es potencialmente falseable al decir que todos apostamos al alza con nosotros mismos, pero es falso. Si baja, nosotros perdemos. Pero si baja y nosotros creemos que va a hacerlo, nos cubrimos de mayores pérdidas. Si apostamos a la baja, de hecho, mermamos las posibilidades de subida, debido a que el único agente está pensando en que bajará, y hunde el mercado de forma artificial. Esto puede resolverse con una intervención exterior de amigos y demás y puede hacernos subir. Sabemos que iba a bajar, pero un evento no esperado ha mejorado nuestra posición. Y de hecho estamos obligando a personas de nuestro alrededor a invertir en nosotros, o gastar, depende (pero esto podría alargarse indefinidamente si tocase ese tema también).

De forma contraria también funciona, así, si pensamos de forma optimista y sucede un evento aleatorio bajista, nos hunde, con la salvedad de que: primero, la única manera de subir es pensar que va a subir; segundo, si pensamos que subirá y cae de golpe, entonces subirá, debido a que la tendencia, como siempre, es alcista.



Y voy a cortar un poco esta explicación sobre el optimismo y pesimismo en términos de bolsa. Que no se diga que la economía no puede explicarlo todo.




Jesus Burgos Lobo
Semper Fidelis